LA CASA EN EL AIRE QUE COMPUSO EL MAESTRO ESCALONA EXISTE Y SE ENCUENTRA UBICADA EN ANTIOQUIA

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La Casa en el Aire que compuso el maestro Escalona existe y se encuentra ubicada en Antioquia

La hermosa montaña que en la cúspide alcanza los 2500 metros de altura sobre el nivel del mar.

Redacción CULTURA El Tiempo

Habíamos planeado dormir en el primer piso de la Casa en el Aire, suena un poco irónico pero así fue, nos acostamos en una pequeña cama por donde el aire circula libremente. No había ventanas que impidieran el cruce de brisas, y uno que otro bicho volador entraba ocasionalmente. Durante el día, disfrutamos de los colores verdes del paisaje cafetero y los degradados de azul que el cielo soleado nos regaló. Sin embargo, no imaginabamos ni si quiera sospechabamos que la noche sería mucho mejor. Como pocas veces en la vida, pudimos observar un cielo totalmente estrellado, algo que solo se puede disfrutar fuera de las urbes.

La Casa en el Aire cuenta con paneles solares que proporcionan energía a la vivienda, utilizada para iluminar los espacios y conectar dispositivos como el parlante de música o el teléfono celular, dos aliados en nuestro viaje. Para sortear el frío de la madrugada, habíamos empacado varias cobijas y chaquetas y un gorro.

El segundo día despuntó con los cánticos de los pájaros que pernoctan en los árboles de la zona, entre ellos las aves conocidas como guacharacas, azulejos, garrapateros y toches. Como en paseo de mochila y botas, siemrpe se debe estar dispuesto a reemplazar las comidas tradicionales por enlatados o alimentos de fácil transporte como galletas y panes. Siempre es importante cargar una botella de agua; yo llevaba una de cinco litros para preparar el tinto y beber en momentos de sed, además de una cantimplora.

Para este día habían programado saltar desde el balcón de la vivienda en una atracción conocida como péndulo: una cuerda elástica a la que te aseguran con un arnés y que está agarrada a la misma estructura que ofrecen para hacer canopy o hamacas. Ya habíamos pasado el susto viendo el atardecer del primer día desde las alturas, así que para esta atracción no se sintió tanto miedo. Tomamos aire y saltar al vacío desde una altura de 40 metros. Par de gritos de desahogo y listo, prueba superada. El día se fue y la noche llegó con la fría brisa para dormir en el que llamé el ‘nido’ de San Vicente, una montaña que en la cúspide alcanza los 2500 metros de altura sobre el nivel del mar.

Recomendaciones para viajeros

Recuerde llevar alimentos no perecederos, bolsa o botella de agua de cinco litros, bloqueador solar y repelente. También, para usar durante el día y la noche, sudaderas y camisas de manga larga. Siempre empaque ropa de cambio porque no sabe cómo encontrará el terreno durante su viaje. No olvide llevar en su mochila una sábana, funda, toalla y una linterna con baterías cargadas o varios juegos de pilas. Recuerde cargar un botiquín en caso de alguna emergencia. Hay una cuenta de ahorros habilitada en Bancolombia para hacer la consignación de las reservas, pero primero debe verificar disponibilidad en la Casa en el Aire para la época que piensa viajar. Puede escribir por WhatsApp al 3113950269.

Una Experiencia Inolvidable

Dormimos dos noches en una casa de madera construida a 30 metros de altura y asegurada con cables de acero al cerro San Vicente, una monumental formación rocosa que se levanta entre el paisaje cafetero en zona rural de Abejorral, en el oriente de Antioquia. La atracción turística se llama Casa en el Aire, está diseñada para hospedar a diez personas y fue ideada hace cuatro años por Nilton López Muñoz, un escalador paisa con 15 años de experiencia. La vivienda primero fue refugio de aventura y ahora alberga visitantes nacionales y extranjeros que se enteran voz a voz del lugar.

La vivencia es inolvidable, empezando por el solo hecho de poder contemplar el atardecer en una hamaca a 35 metros de altura, lo que equivale, más o menos, a una edificación de 15 pisos. Son 17 minutos que uno puede acostarse o sentarse a disfrutar del paisaje, asegurado a un cable instalado para hacer canopy.

La casa está ubicada a 20 minutos de ‘La 80’, un punto de referencia en la vía Santa Bárbara-Abejorral, reconocido por ser la parada final de los buses que llevan a los visitantes a la Casa en el Aire procedentes de la Terminal de Transportes del norte de Medellín. Al frente hay una trocha que lleva a la casa en la montaña. Llegué a este paraje turístico luego de leer la historia de Lizeth, creadora del club de mujeres que viajan solas por el mundo. Ella se tomó una selfie acostada en la hamaca y la compartió a El País para ilustrar el artículo que fue publicado en la edición impresa y digital de este diario.

Nos acostamos en la hamaca para disfrutar del atardecer que el día soleado nos ofreció. Hicimos un primer intento por llegar al punto de la cuerda donde instalaban la atracción, pero por el miedo que me generan las alturas no pude. Después de varios minutos en la plataforma tomando aire y llenándome de valor, me arriesgué y, junto a Alexis, uno de los guías de la Casa en el Aire, me lancé a la aventura.

Llegar al paraiso

Para llegar a la Casa en el Aire desde Medellín en bus, vaya a la taquilla 5 de la Terminal de Transportes del Norte y compre un tiquete para Abejorral por la ruta a Santa Bárbara. La empresa es Sonar y los buses salen todos los días a las 8:30 a.m. El pasaje vale $13,000.

Redacción CULTURA El Tiempo

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